La juventud en América Latina enfrenta múltiples desafíos en su vida laboral. Cada vez los empleos tradicionales en sectores productivos se ven más reducidos, y en su lugar, los jóvenes apuestan por el sector servicios, de acuerdo con el último estudio elaborado por la Fundación Ayuda en Acción y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El análisis que ofrece este estudio pretende dibujar una radiografía de la situación laboral en la región y las oportunidades para el futuro del empleo juvenil, de personas entre 15 y 29 años.
"Ayuda en Acción dentro de su estrategia que tiene como organización, uno de los pilares fundamentales es contribuir con el conocimiento de la región. Nos interesa conocer estudios prospectivos que nos indiquen hacia dónde van las tendencias de lo que tiene que ver la relación entre empleo y juventud. Por eso, decidimos enfocar un estudio juntamente con la CEPAL para entender esas tendencias y anticiparnos a esos proyectos, programas y políticas que eviten las consecuencias negativas de futuro para los jóvenes y ver qué escenarios de oportunidad tienen”, Matías Figueroa, director de Europa de Ayuda en Acción, a cargo del desarrollado del informe.

Empleo juvenil en Latam
De acuerdo el estudio, el desarrollo económico y social de América Latina se ha visto amenazado por tres factores: bajo crecimiento, alta desigualdad y baja capacidad institucional.
- Bajo crecimiento. América Latina, incluyendo el Perú, ha visto su crecimiento económico estancado, lo cual limita las posibilidades de ofrecer empleos de calidad en sectores que dinamicen la economía.
- Alta desigualdad. Las brechas de acceso a la educación se hacen mucho más evidentes en un escenario de dificultad económica. Hay muy poco empleo, y esto aumenta la exclusión a una juventud que no recibió la mejor formación.
- Baja capacidad institucional. Un gobierno débil que no ofrece las garantías que necesitan sus ciudadanos para su crecimiento y desarrollo es un obstáculo muy grande. Si no se implementan políticas públicas efectivas, la inclusión laboral se convierte en una misión difícil.
A su vez, esta situación se agrava por factores externos, como el cambio climático, migraciones masivas y la automatización que amenaza con desaparecer empleos.
▶ ¿Cómo impulsamos los CETPROs?
De cara a 2030, el 70% de la juventud ocupada en América Latina se concentraría en el sector servicios. Sin embargo, de acuerdo con el escenario actual de bajo crecimiento actual, la calidad del trabajo en este sector no sería la mejor y se generaría un desequilibrio entre oferta y demanda.

Soluciones para 2030
La Fundación Ayuda en Acción junto a CEPAL destacaron cinco áreas prioritarias que atender para enfrentar los desafíos que plantea el escenario laboral para la juventud de cara al 2030.
Formalización del empleo juvenil. Es clave implementar programas que reduzcan la alta tasa de informalidad laboral que afecta a las personas jóvenes de la región, brindando protección social y mejorando la calidad de los empleos.
Generación de empleos de calidad. El segundo punto tiene que ver con eso mismo. La promoción de empleo juvenil debe enfocarse en sectores de alto valor que ofrezcan mayor estabilidad y oportunidades de desarrollo.
▶ ¿Qué barreras tenemos en educación?
Reducción de las brechas de género. Las desigualdades de acceso a oportunidades son uno de los síntomas de la gran brecha de género que afecta a la región. Combatirlas es esencial para garantizar la inclusión de las mujeres jóvenes en empleos de calidad.
Información laboral. Dotar a las personas responsables de la elaboración de políticas públicas y a la juventud de datos actualizados y fiables sobre el funcionamiento del mercado laboral es fundamental para facilitar su inserción laboral y mejorar la calidad de sus empleos.
Invertir en educación y formación. Fortalecer los programas de capacitación profesional y reforzar la calidad de la educación y la formación técnica permitirán a la juventud responder a las demandas cambiantes del mercado laboral, especialmente en un entorno de alta automatización y transformación digital.

"El estudio arroja un sentido de urgencia. Es necesario tomar acciones rápidas en la región. Esta situación es muy preocupante en Perú, entre abril y junio de 2024, de acuerdo con el último informe técnico del mercado laboral en Lima Metropolitana, elaborado por el INEI, se han perdido 71,400 empleos para personas de entre 14 y 24 años, comparado con el período prepandemia. Actualmente, tenemos la cifra récord de 130,000 jóvenes sin trabajo, con una tasa de desempleo de 14.4%. En ese sentido, el estudio propone cinco áreas prioritarias que atender para enfrentar los desafíos que plantea el escenario laboral para la juventud de cara al 2030, en el que todos, Gobierno, empresas y sociedad civil debemos ocuparnos”, indicó Carmen Sánchez Falconí, del equipo directivo de Ayuda en Acción en Perú.